Mentiras bonitas

No existe mentira bonita.
La mentira muerde como culebra
que se enrosca luego en su embuste invertebrado.
Aquí no hay trofeos a la amnesia
solo mis dudas y tu aroma que prosigue
sahumando mi memoria.

Nada me dejaste en las manos
sino este terco amor
que mojo con olvido y seco al sol.

Amarte fue jugar a la lotería del instinto
porque no había otro premio
que el del placer de comprar el boleto.
Y no era poca cosa.
Porque eres más espléndido
que el campo de maíz que un dios sembró en tus ojos
esos que me esculpían a su capricho
mirada con mirada.

Te diría que ya no te quiero,
mas también es una mentira bonita.

 

M.D.

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4 comentarios sobre “Mentiras bonitas

  1. Me quedé sorprendida leyéndote.
    Hace muchos años escribí un poema -casi idéntico que no podrías haber leído porque ni siquiera fue publicado y duró poco en las redes-, entre varios miles (buenos, mediocres, geniales, malos, que solté sin pensar en el acopio).
    La única literatura que existe es la que escribe Dios.

    Le gusta a 1 persona

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